Por fin encuentro un momento en que mis obligaciones me permiten poder glosar el sentimiento de repulsa que he sentido durante estos días hacia todo lo que he oído y leído sobre el atentado terrorista en Bombay.Alrededor de doscientos muertos son los datos que se barajan a la hora en que escribo este artículo. Doscientas vidas humanas.
Vidas humanas, como fueron las aproximadamente doscientas víctimas del accidente del avión de este verano y como fueron las aproximadamente doscientas víctimas del atentado del 11 de marzo.
¿Recuerdas como vivimos el atentado del 11 de Marzo? ¿Puedes olvidar las escenas de dolor de este verano en el aeropuerto de Barajas?
Al final, lo que se recuerda es lo que los medios de comunicación machacan una y otra vez.
El recuerdo del atentado de Bombay será la historia de una Esperanza Aguirre huyendo despavorida.
Desgraciadamente, los periodistas españoles han cambiado la historia de doscientos muertos en un atentado terrorista que ha mantenido en jaque durante tres días a una de las grandes ciudades del mundo por la historia de un par de calcetines.
Así nos va.












